Visita del Viceconsejero y Delegado

Regadíos de Hellín, Referente Regional
El viceconsejero de Política Agraria Común y Política Agroambiental, José Manuel Martin Aparicio, junto al delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en Albacete, Ramón Sáez Gómez, han visitado hoy las infraestructuras de transformación y modernización de regadío desarrolladas por la SAT Cancarix y la SAT Regadíos Sur de Hellín, dos proyectos que se han convertido en ejemplo de innovación tecnológica, sostenibilidad y generación de empleo en el medio rural.
Durante la visita, el viceconsejero ha destacado que estas infraestructuras representan “la mejor demostración de que la modernización de regadíos es una inversión estratégica para el futuro del sector agroalimentario”.
Ambas Sociedades Agrarias de Transformación han ejecutado inversiones por valor de 4.825.114 euros, de los que 2.207.663 euros han sido financiados a través de las líneas de ayuda impulsadas por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural para la modernización y transformación de regadíos.
Estas actuaciones han permitido consolidar una superficie regable de 1.355 hectáreas, dedicada principalmente a cultivos de alto valor añadido, con un reparto que refleja la diversificación productiva de la zona: un 47 por ciento corresponde a almendro, un 18 por ciento a frutales, un 15, a hortalizas, un 12, a parrales de uva, un 5 por ciento, a olivar y un 3 por ciento, a viñedo de vinificación.
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es la utilización de aguas regeneradas procedentes de la EDAR de Hellín, un sistema pionero que refuerza la economía circular, reduce la presión sobre los acuíferos y garantiza estabilidad hídrica incluso en periodos de sequía.
A ello se suma la implantación de sistemas avanzados de digitalización y control que sitúan estas comunidades de regantes en la vanguardia de la eficiencia hídrica y energética. En este sentido, Castilla-La Mancha presenta un 5,5 por ciento menos de superficie de regadío que la media nacional, aunque se sitúa diez puntos por encima en eficiencia, según datos del Ejecutivo regional.
El impacto social de estas inversiones también es especialmente relevante: las explotaciones vinculadas a estas SAT generan empleo directo para 1.100 personas, consolidando el papel de los llamados “regadíos sociales” como herramienta clave para fijar población, combatir la despoblación y dinamizar la economía rural.
